La madrugada de este 26 de julio surgieron rumores y expectativas sobre la posible presencia de personas con vida bajo los escombros de un edificio de la OPPE 26, ubicado en Caraballeda, estado La Guaira. Esto debido a que voluntarios y rescatistas realizaban labores utilizando métodos para detectar signos de vida, como el registro de golpes en las paredes y el uso de sensores térmicos. Asimismo, el hospital de campaña de Samaritan’s Purse mantenía preparados quirófanos y unidades de cuidados intensivos para la recepción inmediata de posibles sobrevivientes.
Sin embargo, hace unos minutos, el periodista Román Camacho indicó a través de sus redes sociales que se trató de un falso positivo.
«El punto de calor se trató de un cuerpo en avanzado estado de descomposición. Los Topos de México determinaron que los sonidos escuchados la tarde del miércoles pudieron haberse tratado de un roedor o de un gato», agregó Camacho en una publicación de Instagram.

También detalló que los rescatistas realizaron durante horas el protocolo de llamada y escucha, obteniendo resultados negativos.
Respecto a las especulaciones sobre la dinámica en la zona del siniestro, aclaró.
«Mucha gente comenta sobre las puertas y el oxígeno. Las puertas fueron utilizadas para apuntalar y tratar de continuar ingresando al espacio que iban abriendo».
El periodista también destacó que la preparación de camillas e insumos médicos respondía estrictamente a los protocolos preventivos de salud, aunque en esta ocasión no se concretó un rescate con vida.
«La esperanza se mantuvo, pero hay que ser responsables. Los rumores corrieron rápidamente, pero los equipos de rescate no hallaron señales de vida», concluyó.

