La selección de Brasil encendió las alarmas tras confirmarse que el astro brasileño Neymar presenta una lesión muscular en la pantorrilla derecha, situación que pone en duda su participación en el debut de la Canarinha ante Marruecos el próximo 13 de junio, en el inicio de la Copa del Mundo.
El seleccionador brasileño, Carlo Ancelotti, expresó este sábado su confianza en la pronta recuperación del delantero de 34 años, asegurando que el cuerpo técnico mantiene el optimismo respecto a su evolución física.
“Pensamos que él se va a recuperar lo más rápido posible. Está trabajando bien, está animado”, declaró el estratega italiano durante una rueda de prensa ofrecida desde el complejo deportivo Granja Comary, en Teresópolis, donde Brasil inició oficialmente su concentración mundialista.
La lesión de Neymar, quien regresó a la convocatoria tras meses de debate, lo dejará fuera de los compromisos amistosos frente a Panamá y Egipto, encuentros que servirán como preparación antes del arranque del torneo.
Sin embargo, Ancelotti evitó dramatizar la situación y dejó abierta la posibilidad de que el máximo goleador histórico de Brasil, con 79 anotaciones, pueda reincorporarse rápidamente al equipo.
“Si no se puede recuperar para el primer juego del Mundial, se va a recuperar para el segundo”, afirmó el técnico.
Brasil debutará en el Grupo C ante Marruecos, en una llave que también integran Haití y Escocia. Mientras tanto, el combinado sudamericano disputará un amistoso frente a Panamá este domingo en el estadio Maracaná, en Río de Janeiro, como despedida ante su afición antes de viajar a Estados Unidos.
Ancelotti adelantó además un posible once titular encabezado por Alisson en el arco, acompañado por figuras como Casemiro, Bruno Guimarães, Raphinha y Vinícius Júnior, en un equipo que buscará conquistar la sexta Copa del Mundo de su historia.
La selección brasileña establecerá su base de operaciones en Nueva Jersey y afrontará un último ensayo frente a Egipto el próximo 6 de junio, en Cleveland, antes del inicio oficial del torneo.
Brasil no levanta el trofeo mundial desde Corea-Japón 2002, y para Ancelotti, el reto de volver a la cima pasa por el trabajo colectivo.

“No tenemos un Pelé, no tenemos un Romário, no tenemos un Ronaldo, pero podemos tener una responsabilidad compartida, lo que es muy bueno”, concluyó el seleccionador.
