Tras varios días de intensas labores de búsqueda, este 8 de julio se confirmó el fallecimiento del niño argentino Lucas Gámez.
De acuerdo con el reporte del periodista Román Camacho, el menor murió tras quedar atrapado bajo los escombros del edificio Miramar, ubicado en la parroquia Caraballeda.
Las labores de rescate fueron ejecutadas de manera conjunta por equipos de Brasil, El Salvador y Venezuela, quienes finalmente localizaron el cuerpo del niño sin vida.
La historia de Lucas cobró notoriedad en medio de la tragedia que atraviesa el país. Sus padres, Marco Gámez y Blancalida Martínez, ambos venezolanos, permanecieron en la zona a la espera de noticias por parte de los organismos de emergencia.
«Te pasan muchas cosas por la cabeza, desde lo peor hasta aprender a cómo vivir con eso después. Yo no podría volver a Buenos Aires en mi vida si pasa un escenario que no quiero ni nombrar, porque me trae muchos recuerdos», confesó el padre el pasado 1 de julio en declaraciones al medio argentino C5N.
Aunque Lucas nació en Argentina, su familia se había trasladado a Venezuela en enero de este año. El día del siniestro, su madre había salido a la playa, mientras que el niño optó por quedarse en el edificio Miramar, visitando a su tía.

