
Tucupita, Delta Amacuro.–
Para el pueblo deltano, la construcción de un polideportivo digno y un estadio de béisbol continúa siendo un sueño pendiente. Una aspiración colectiva que, pese a los años transcurridos y a los reiterados anuncios oficiales, aún no se ha materializado en obras concretas que beneficien a niños, jóvenes y atletas de la región
Durante los 16 Años y 193 días de gestión de la exgobernadora Lizeta Hernández, en diversas oportunidades se anunció y prometió la construcción de estas infraestructuras deportivas, generando expectativas en las comunidades. Sin embargo, dichas promesas no se tradujeron en proyectos culminados ni en espacios funcionales para el desarrollo deportivo del estado.
En una entidad donde el béisbol forma parte de la identidad cultural y el deporte representa una vía de formación y esperanza, la ausencia de instalaciones adecuadas sigue siendo una deuda histórica. Entrenadores y deportistas continúan entrenando en condiciones limitadas, mientras el talento local ve frenadas sus oportunidades de crecimiento y proyección.
La construcción de un polideportivo integral y un estadio de béisbol no debe entenderse como un lujo, sino como una inversión social estratégica que impactaría en la salud, la recreación, la prevención y el desarrollo económico del Delta Amacuro.
El sueño de un polideportivo y un estadio de béisbol para el Delta Amacuro sigue sin cumplirse, pese a las promesas realizadas durante la gestión de la exgobernadora Lizeta Hernández. Hoy, el pueblo deltano mantiene la esperanza de que esta deuda histórica deje de ser un anuncio recurrente y se convierta finalmente en una realidad tangible.
