Con el objetivo de preservar la belleza, el orden y la funcionalidad de la ciudad, se hace un ferviente llamado a toda la colectividad tucupitense a fortalecer el sentido de pertenencia y la corresponsabilidad ciudadana en el cuidado de los espacios públicos que han sido recuperados recientemente.
Las obras de rehabilitación, que han requerido un esfuerzo humano y financiero significativo para devolverle a la capital deltana espacios óptimos para el esparcimiento y la movilidad, como por ejemplo la instalación de rejillas en los drenajes, señalizaciones en las intersecciones de las calles y las cesta de basura, corren el riesgo de deteriorarse rápidamente sin la colaboración activa de la comunidad.
Entre las principales afectaciones detectadas recientemente, las autoridades y vecinos hacen un énfasis especial en dos conductas de incivismo vial, se exhorta a los ciudadanos, especialmente a los jóvenes, a no despegar los stickers ni vandalizar los carteles de señalización instalados en las calles. Estos elementos son fundamentales para la seguridad y la orientación de todos.
Del mismo modo se hace un llamado tajante a los conductores a no estacionarse encima de las rejillas de drenaje. Esta práctica no solo deforma y destruye las estructuras metálicas, sino que obstruye el flujo de aguas de lluvia y genera riesgos graves de inundación en las vías principales.
«Cada señalización cuidada y cada rejilla respetada representan el orgullo de ser tucupitense.
Mantener una ciudad bonita y funcional no depende solo de las obras que se ejecuten, sino del respeto con el que cada ciudadano trata a su entorno», destacó la vocería comunitaria de la comuna Vencedores del Delta en la parroquia San José
La invitación final es a convertirse en contralores sociales y defensores de los bienes públicos, entendiendo que el patrimonio del municipio es un beneficio colectivo que garantiza la calidad de vida de las presentes y futuras generaciones.

