
El evento transcurrió a través de la consecución del desfile que inició en la calle Bolívar y finalizó en la bomba de gasolina en El Paseo, con la indiscutible presencia del emplazamiento de la tarima como anfitriona principal del vigoroso equipo del alcalde del municipio Asnardo Rodríguez Santaella y bajo la dirección de Víctor Rodríguez, como decorador y productor del evento (Fernández, 2026) con referentes musicales del estado y la energía de la población tucupitense.
Llevado a cabo en 4 días diferentes: el domingo 15, el lunes 16, el martes 17 y el sábado 21 de febrero del presente año, deslumbraron los colores y lentejuelas de los trajes a lo largo del pintoresco desfile, un modelo a la vez, un traje de figuras alegóricas a la raíz idiosincrática y natural de nuestro estado a la vez, al conjunto de bailarines, bailarinas y parranditas después; consistiendo en casi 40 comparsas que brindaron un avasallante espectáculo, pintoresco entre sus artífices y virotes que no cesaron hasta la finalización de la noche, hasta la madrugada del día siguiente.
El domingo se llevó a cabo la selección de la reina de los carnavales de Tucupita, el lunes y martes, los desfiles de comparsas que recorrieron desde zonas que preceden a la calle Bolívar. El día sábado 21 aconteció el último festejo para despedir los carnavales y enaltecerlos una vez más, en la celebración que tuvo una última ocasión, como un evento cultural primordial entre las efemérides de la idiosincrasia caribeña.
Los residentes celebraron la presencia de un festejo antinatural pero lógico, referente a la parranda que avecina el carnaval y la apreciación en muchedumbre de una muchedumbre de comparsas dispuestas a ver sonreír una vez más a cada deltano presente a lo largo del trayecto: desde las cercanías del Complejo Hospitalario Dr. Luis Razzeti, la Plaza Los Fundadores, brillando por la Plaza Bolívar de Tucupita hasta la avenida del Paseo Malecón Manamo, así como, irónicamente, el Paseo Malecón Manamo, para despedirse de todos los espectadores presentes en la bomba de gasolina El Paseo, que descansa a espaldas de la tarima principal del evento.
Los carnavales fueron disfrutados en su totalidad, con una participación auspiciada por niños, jóvenes, adultos jóvenes y mayores, artífices que elevaron los ánimos a lo más alto de las calles aledañas al recorrido principal que protagonizaron, inmersos en las sonrisas, movimientos, alegría y vivacidad del evento.
Por Luis Alejandro Rosas.
