
Caracas, 11 de febrero de 2026
— En un hecho político sin precedentes tras el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Venezuela, la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, sostuvo este miércoles una reunión oficial con el secretario de Energía de Estados Unidos, Christopher Wright, en el Palacio de Miraflores, con el objetivo de fortalecer una agenda energética bilateral y abrir nuevas oportunidades de cooperación económica y productiva entre ambos países.
El encuentro, calificado por diversos analistas como histórico, marca la primera visita de un alto funcionario de Washington a Caracas desde los recientes cambios políticos en Venezuela y la captura del expresidente Nicolás Maduro. Durante el diálogo, ambas partes acordaron impulsar una asociación productiva a largo plazo en el sector energético, con especial atención a proyectos en petróleo, gas, minería y energía eléctrica que puedan beneficiar tanto a la economía venezolana como a los intereses económicos estadounidenses.
Rodríguez destacó en una rueda de prensa posterior que el objetivo central del encuentro fue promover el diálogo diplomático y energético como pilares para superar diferencias históricas entre las dos naciones y consolidar una cooperación sostenible. La mandataria interina subrayó la importancia de avanzar en este proceso “sin dificultades ni contratiempos”, aprovechando la larga tradición energética que ambos países comparten.
Además, Rodríguez confirmó que planifica visitar Estados Unidos en el futuro, aunque no dio detalles concretos sobre fechas o agenda, señalando que “en algún momento” hará ese viaje para continuar las conversaciones abiertas con las autoridades estadounidenses.
Este acercamiento se produce en medio de reformas claves en Venezuela para abrir el sector petrolero a la inversión extranjera y tras decisiones administrativas que han facilitado la participación de empresas estadounidenses en proyectos energéticos dentro del país. Expertos consideran que este nuevo capítulo en las relaciones bilaterales podría traducirse en un aumento significativo de la producción petrolera y un flujo de inversiones que impacten positivamente a la región.
