En un hecho que ha devuelto la esperanza a una nación marcada por la tragedia, equipos de rescate detectaron este viernes señales de vida bajo los escombros de la Torre B en la urbanización OPPE 27 de Caraballeda, cumpliéndose 23 días desde los devastadores terremotos que sacudieron al país.
El hallazgo fue posible gracias a un sistema de escáner avanzado, una innovación tecnológica desarrollada por el ingeniero Carlos Mundaray. Durante la operación, el ingeniero James Marín logró localizar lo que parece ser una respiración débil en las profundidades de la estructura colapsada.
De acuerdo con registros audiovisuales del procedimiento, el ingeniero Marín logró descender hasta cuatro metros bajo los escombros. Mediante el uso del dispositivo conectado a un teléfono celular, el equipo pudo constatar los signos vitales, los cuales quedaron registrados tanto visualmente en la interfaz del software como a través de una señal sonora emitida por el equipo.
Ante la confirmación de la detección, funcionarios de Protección Civil y el Cuerpo de Bomberos activaron de inmediato los protocolos de emergencia especializados para iniciar las delicadas labores de extracción. Hasta la mañana de este sábado, no se han ofrecido detalles oficiales sobre el avance de las maniobras ni la confirmación de un rescate exitoso.
La noticia surge en un momento crítico para Venezuela, que intenta recuperarse del doble sismo ocurrido el pasado 24 de junio. Según el balance oficial presentado este viernes por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, la cifra de víctimas fatales ha ascendido a 5.069 personas.

