En medio de la tragedia que atraviesa el país tras los sismos registrados el pasado miércoles 24 de junio, surge una historia que ofrece consuelo y fortaleza: Tsunami, un perro rescatista que ha logrado localizar a 350 personas bajo los escombros.
El can, un border collie de nueve años, se ha alzado como una figura heroica en los operativos de emergencia. Su capacidad para detectar rastros humanos entre los restos de estructuras colapsadas ha sido determinante para salvar vidas en estos momentos críticos.
Según reportes oficiales, Tsunami desempeñó un papel fundamental en las labores de búsqueda y rescate en las Residencias Rita, ubicadas en la urbanización San Bernardino, Caracas. Allí, el canino logró ubicar a un hombre de aproximadamente 60 años que permanecía atrapado bajo una densa capa de concreto.
La operación, liderada por su entrenador Donato Spinelli, se ejecutó siguiendo rigurosos protocolos internacionales. Durante la búsqueda, se mantuvo un silencio absoluto en la zona, una condición indispensable para que el animal pudiera identificar con precisión las partículas odoríferas necesarias para localizar sobrevivientes.
La historia de Tsunami es también una de superación. El perro fue rescatado de una situación de abandono y violencia. Tras un largo proceso de rehabilitación, sus habilidades cognitivas fueron potenciadas en el centro K-Sar Ecid, bajo la dirección de su fundador, Jorge Beens. Desde su formación en 2017, Tsunami demostró una vocación excepcional para el servicio.
A lo largo de su destacada trayectoria, el can ha sido integrante de la Fuerza de Tarea Humanitaria Simón Bolívar, participando en misiones de alto impacto tanto dentro como fuera de nuestras fronteras: Desplegado en Turquía y Siria tras los devastadores terremotos de 2023.
Apoyo fundamental en los deslaves de Las Tejerías y El Castaño.
A pesar de su incesante labor, la carrera operativa de Tsunami se acerca a un punto de inflexión. Representantes de K-Sar Ecid informaron que el valiente rescatista se encuentra en la fase final de sus competencias operativas, preparándose para lo que será su retiro definitivo de las brigadas activas en Venezuela.
Tras años de servicio impecable, Tsunami no solo deja un legado de vidas salvadas, sino también un ejemplo de nobleza y resiliencia que quedará grabado en la historia de las labores de rescate en el país.

