
El gobierno de Cuba comenzó la liberación de más de 2.000 reclusos, luego de anunciar un indulto con motivo de la Semana Santa, en lo que representa la mayor excarcelación registrada en la isla en la última década.
Según información oficial, la medida contempla la liberación de aproximadamente 2.010 personas privadas de libertad, como parte de lo que las autoridades calificaron como un “gesto humanitario y soberano”. El proceso se desarrolla de manera progresiva en distintos centros penitenciarios del país.
Entre los beneficiados se encuentran mujeres, jóvenes, adultos mayores y algunos ciudadanos extranjeros. No obstante, el gobierno precisó que quedan excluidos del indulto los condenados por delitos graves como homicidio, violación, narcotráfico y otros crímenes de alto impacto.
Esta decisión se produce en un contexto marcado por el escrutinio internacional sobre la situación de los derechos humanos en la isla. Organizaciones no gubernamentales han señalado que aún permanecen detenidas numerosas personas consideradas presos políticos, especialmente tras las protestas registradas en julio de 2021.
Hasta el momento, las autoridades no han confirmado si entre los liberados figuran detenidos por motivos políticos, un aspecto que continúa generando atención dentro y fuera del país.
La medida se suma a otras acciones similares implementadas en años anteriores durante fechas significativas, consolidándose como una práctica recurrente del Estado cubano en contextos específicos.
Se espera que en los próximos días continúe el proceso de excarcelación, mientras la comunidad internacional mantiene seguimiento sobre el alcance y las implicaciones de esta decisión.
