
Tucupita, Delta Amacuro 16 de abril de 2026.- Nelson Ruiz Patriz, habitante de la comunidad de Guinamorena II, en el municipio Pedernales del estado Delta Amacuro, pescador artesanal y miembro del sector pesquero y acuícola de la entidad, denunció la mañana de este jueves una situación que —según indicó— viene afectando a los trabajadores del río en esa jurisdicción.
De acuerdo con lo expuesto, pescadores del municipio Pedernales trasladan semanalmente hacia Tucupita entre 600 y 700 kilogramos de pescado, tanto fresco como salado, con el objetivo de comercializarlo en el mercado municipal de la ciudad.

Sin embargo, explicó que al no contar con un puesto fijo dentro de este centro de acopio, los expendedores establecidos intentan adquirir el producto a un precio de mil bolívares por kilogramo, monto que —según afirmó— resulta insuficiente para cubrir los costos de traslado, refrigeración y combustible.

En ese sentido, señaló que algunos pescadores optan por entregar su producción a un intermediario para su comercialización en la ciudad, lo que limita sus posibilidades de obtener mayores ingresos. No obstante, otros continúan trasladándose hasta el mercado municipal con la intención de vender directamente al consumidor.
Según lo manifestado por los trabajadores del sector, los comerciantes establecidos en el mercado venderían el pescado entre 2.500 y 3.000 bolívares por kilogramo, y presuntamente no les permitirían ofrecer su producto a un precio inferior dentro de las instalaciones.

Asimismo, indicaron que, en reiteradas ocasiones, funcionarios policiales les habrían solicitado desalojar las adyacencias del mercado, lo que los obliga a trasladarse a zonas cercanas, como la calle Tucupita y las inmediaciones del paseo Malecón Manamo, para intentar concretar sus ventas. No obstante, aseguran que también en estos espacios han sido conminados a retirarse.
Ante esta situación, los pescadores expresaron que su principal solicitud es poder vender directamente su producto o, en su defecto, que este sea adquirido al mayor a un precio que consideren justo, tomando en cuenta que —según afirman— su oferta suele estar por debajo de los precios del mercado establecido.
