
El exconcejal del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), José Manuel García Sabino, de 31 años, fue hallado muerto la noche del sábado 9 de mayo dentro de los calabozos de la Policía Municipal de Anaco, en el estado Anzoátegui.
García Sabino se encontraba detenido desde el mes de febrero, acusado de presunta estafa agravada. Sin embargo, el caso ha generado nuevas reacciones luego de que surgieran señalamientos públicos sobre posibles denuncias de corrupción que el exfuncionario habría realizado antes de su reclusión.
El hecho fue confirmado por autoridades locales, mientras que el exfiscal Zair Mundaray calificó el suceso como “otro crimen de Estado”, al tiempo que insistió en la necesidad de esclarecer las circunstancias en las que ocurrió la muerte.

Ante la situación, sectores políticos como la Plataforma Unitaria Democrática (PUD) en Anaco exigieron una investigación exhaustiva. Dirigentes de organizaciones como Causa R, Voluntad Popular y Acción Democrática también se sumaron al llamado, señalando que toda muerte bajo custodia policial debe ser plenamente aclarada para garantizar el respeto a los derechos humanos.
Por su parte, el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) inició las averiguaciones correspondientes para determinar si se trató de un suicidio o si hubo participación de terceros. De igual forma, se espera la designación de una comisión especial desde Caracas para profundizar las investigaciones.
El caso ha generado atención a nivel regional y nacional, mientras se aguardan los resultados oficiales que determinen las causas de la muerte del exconcejal.
